Autorizada por Ferrari, esta pieza exhibe el inconfundible emblema del Cavallino Rampante, lentes de luces auténticas y correas de capó. Se necesitaron más de 300 horas para lograr su impresionante acabado pulido.
Ben Hedley, fundador de la compañía, señala:
> "El Ferrari 250 Testa Rossa es un coche cargado de historia y magia. Nuestra escultura busca capturar el espíritu del icónico original. La técnica meticulosa de los genios de Maranello ha sido emulada por nuestro equipo."
Hedley planea producir solo 19 unidades, con posibilidad de personalización. Esto inevitablemente aumentará su valor, pero para quienes pudieron contemplarla antes de su lanzamiento, ya es una pieza altamente elogiada.
Aunque es una suma considerable para un auto que no se conduce, esta pieza de colección permite a los entusiastas del automovilismo exhibir un símbolo de la grandeza automotriz. ¿Ya sabes dónde colgarías la tuya?
Resumen: Esta obra de arte, una escultura a escala del Ferrari Testa Rossa, ofrece autenticidad y conexión con la rica historia automotriz. Elaborada cuidadosamente, con permiso de Ferrari, se fabricarán solo 19 unidades, permitiendo a los coleccionistas poseer una pieza exclusiva que celebra el legado de este vehículo icónico.