Aunque una versión totalmente eléctrica del GT-R no está descartada, Tamura cree firmemente en la voz del cliente. “Si los clientes prefieren un híbrido a un modelo totalmente eléctrico, probablemente eso es lo que sucederá”.
Sin embargo, Tamura ya no está en el núcleo de las decisiones del GT-R. El nuevo liderazgo recae en Ivan Espinosa, un apasionado de los autos de rendimiento, y su equipo. Tamura confía en que sabrán qué preguntas hacer, recordando los desafíos de evolucionar el GT-R a lo largo de los años.
El GT-R ha experimentado transformaciones significativas, pasando de la legendaria serie Skyline con motores de seis cilindros en línea a la conocida V6 del R35. Tamura hace hincapié en la importancia de la experiencia del conductor. “El objetivo es la felicidad, no solo el nombre del motor”.
El futuro del GT-R está en el aire, más aún con los recientes problemas financieros de Nissan. La compañía ha anunciado recortes significativos de empleo y cierres de fábricas, lo que plantea preguntas sobre la continuidad del GT-R más allá de 2026.
En conclusión, el GT-R simboliza un vínculo profundo con la cultura de Nissan, comparable con tecnología futurista como Gundam. “Es tener un liderazgo fuerte: el coche como una extensión del conductor”. Solo el tiempo dirá si veremos una nueva generación de este icónico modelo.
Resumen: El próximo Nissan GT-R podría ser híbrido, pero todo depende de las preferencias de los clientes. Con retos financieros para Nissan, el futuro del GT-R está en duda, aunque su legado como símbolo de potencia y tecnología avanzada sigue vivo.