Fundada en 2014, Nio ha construido una red de más de 3,200 estaciones de intercambio de baterías, siguiendo los pasos de Tesla en la construcción de su infraestructura de supercargadores. La colaboración con CATL ha dado lugar a nuevas baterías intercambiables para modelos innovadores como el Firefly EV. Esta alianza promete extender esta tecnología a los taxis y otros vehículos comerciales.
CATL introdujo pequeñas baterías de 25 kWh, apodadas "Choco-Swap", capaces de ser utilizadas por separado o agrupadas, adaptándose a diferentes tamaños de vehículos. Su solución QIJI para camiones sigue esta línea, ofreciendo flexibilidad y variedad en las soluciones de intercambio.
Las estaciones de Nio y CATL ocupan el espacio de tres plazas de aparcamiento, permitiendo el intercambio rápido de baterías. Nio ha perfeccionado un diseño modular que facilita la instalación y operación en pocas horas, abriendo la puerta a asociaciones con otras entidades que busquen invertir en la infraestructura de intercambio.
Nio gestiona un inventario que cubre del 6 al 7 por ciento de su flota activa. Durante los picos de demanda, como el Año Nuevo Chino, incentivan a los propietarios a intercambiar sus baterías de alta capacidad, asegurando así que haya suficientes disponibles para los viajeros.
El proceso de intercambio tarda menos de tres minutos, mucho más rápido que la carga convencional, y proporciona una autonomía de hasta 352 millas.
Nio ofrece opciones de adquirir sus coches con o sin baterías, reduciendo significativamente el precio inicial para quienes eligen arrendarlas. Esto se traduce en costes competitivos frente a la carga rápida en casa o estaciones públicas.
Alargando la vida útil de las baterías gracias a la carga moderada y al monitoreo constante, el intercambio permite reutilizarlas o asignarlas a otras funciones una vez que su capacidad disminuye.
La experiencia en Shanghái me demostró que la industria automotriz china lleva la delantera en tecnología de intercambio de baterías. Si realmente queremos competir en el mercado global, es hora de que en Occidente colaboremos para mitigar la preocupación por la vida útil de las baterías y lograr una movilidad eléctrica sostenible y competitiva.
Resumen: El intercambio rápido de baterías, impulsado por innovaciones como las de Nio y CATL, está redefiniendo la movilidad eléctrica al ofrecer alternativas más rápidas, económicas y ecológicas a la carga convencional.